Don’t cry Ceferino de Gonzalo Demaría en el Tinglado

Dont Cry Ceferino

La pieza nos sitúa en un pequeño hotel, en Chimpay, un pueblo de Argentina, atendido por sus dos dueños: Blanca, una divertida señora con acento pueblerino (Silvia Trawier) y su marido Sixto (Roberto Bobe).

Una mañana, mientras desayunan, descubren que alojan a un par de enviados oficiales del Vaticano, Rudbeck y el Padre Chiclana (Roberto Romano y Fernando Gonet), que tienen la misión de comprobar un milagro para santificar a Ceferino Namuncurá.

La tarea parece algo complicada, ya que deben contactar a una turista Belga llamada Georgette (Carolina Solari) que, un año atrás, había estado hospedada en este hotel y a la cual le ocurrió el milagro gracias a Ceferino Namuncurá. Ellos deben comprobar que haya recuperado la visión gracias a Namuncurá como ella afirma.

Con la ayuda de Don Eugenio (Santiago Vicchi), un estanciero adinerado en tiempos de querer amar, atraviesan el proceso de búsqueda y santificación que, extrañamente, conlleva un gran depósito de dinero en su camino.

Con divertidos gags alimentados por los diferentes acentos (cordobés, un italiano intentando hablar en castellano, y francés en la misma situación) y con una pieza musical original, creativa y divertida (Damián Malher), Don’t cry Ceferino es una muy buena opción para divertirse mucho. Destacando el alocado texto y las actuaciones de Silvia Trawier y de Roberto Romano, la cita es los Sábados a las 22:15 en el Tinglado (Mario Bravo 948).

Reservas: 4863-1188
Duración: 70 min.

Ficha Técnica
Dramaturgia: Gonzalo Demaría.
Elenco (por orden de aparición): Silvia Trawier (Blanca), Roberto Bobe (Sixto). Roberto Romano (Rudbeck), Fernando Gonet (Padre Chiclana), Carolina Solari (Georgette) y Santiago Vicchi (Don Eugenio).
Música original: Damián Mahler.
Iluminación: Giles/Crasso
Escenografía: Giles/Pujadas
Vestuario: Giles/Solari
Prensa: OCTAVIA Comunicación
Fotografía: Verónica Waehner
Asistencia de dirección: Tomás Pujadas
Dirección: Alejandro Giles

“Las palomas se mueren como todo el mundo” en el Teatro El Cubo

Las palomas se mueren como todo el mundo 1

“Las palomas se mueren como todo el mundo” de Zuleika Esnal, cuenta la historia de una mujer solitaria, encerrada en sí misma, con una vida rutinaria e inmersa en su locura.

Una mujer que vive de sus recuerdos y quien muestra tener problemas familiares, que la han afectado mucho a lo largo de su vida, sobretodo los problemas con su madre ausente, los cuales no puede superar.

Esta mujer llamada Paloma, un día como cualquier otro de su vida, encuentra una paloma lastimada (que ironía ¿no?), la cual no puede volar y decide cuidarla, a pesar de que dice odiar a las palomas.

Todo transcurre en el comedor de su casa, y entre quejas, lamentos y adicciones, se va develando la vida de este personaje.

Zuleika Esnal, la misma autora de la obra, es la encargada de interpretar este personaje, a quién vale la pena destacar, ya que a través de sus gestos, movimientos y expresión corporal, nos hace disfrutar de su gran actuación, resaltando sus distintas facetas y mostrándonos con intensidad los cambios abruptos del personaje, haciéndonos sentir lo que piensa y siente esta mujer.

Con una puesta minimalista, afirmando que muchas veces con poco se logra mucho, y con la idea de que, para llevar adelante un unipersonal correcto, hay que tener un gran actor / actriz enfrente, podemos decir que “Las Palomas se Mueren Como Todo el Mundo” cumple los requisitos a la perfección, y por eso es de disfrutar y recomendar.

Hoy, Sábado 27/8/2016, última función antes de su Gira en septiembre por Pinamar
21:30hs. En el Teatro El Cubo – Sala 1 (Zelaya 3056)
Evento oficial en facebook:
https://www.facebook.com/events/538166156384000/

*Espectáculo seleccionado para participar del ciclo MUJERES APASIONADAS (propuesta escénica y de empoderamiento social que incluye la realización de 3 monólogos acompañada de ciclos, charlas y talleres vinculados a la mujer, la sociedad y la inclusión) a realizarse en Panamá durante el año 2016*

Ficha Técnica
Autora: Zuleika Esnal
Actriz: Zuleika Esnal
Diseño de Iluminación: Leandro Calonge
Producción Ejecutiva: Lucas Carmenini
Producción en Gira: El Catalgán
Producción General: Arts Runner
Dirección y puesta en escena: Patricia Tiscornia

Las palomas se mueren como todo el mundo 2

El efecto de los rayos gamma sobre las caléndulas en el teatro El Duende

Introducidos por Matilda (Laura Grandinetti), una pequeña y aplicada estudiante de colegio, nos encontramos en una casa oscura, de ambiente pesado y ahogante, liderada por el régimen autoritario de Beatrice (Georgina Rey), “Betty, la loca” o simplemente la desquiciada madre de Matilda y Ruth (Valentina Posleman), la hermana mayor de Matilda, una joven que sufre alguna enfermedad que le provoca repetidos ataques epilépticos que han sido naturalizados por su madre a falta de la voluntad de identificar dicha deficiencia en su salud, priorizando los pocos dólares que tiene en su haber con el arrebatado sueño de emprender un proyecto económico casi imposible sobre comprar terrenos o establecer un negocio de té y pasteles.

Al transcurrir la obra, comenzamos a entender y a, casi, sentir en carne propia el maltrato abusivo de Beatrice, quien reproduce el recuerdo oscuro de su padre sobre su propia descendencia y sobre Nanny (Eva Adonaylo), la anciana para quien trabajan cuidándola en la precaria habitación que le alquilan.

Sin importar las constantes agresiones por parte de su madre y las típicas peleas con su hermana mayor, en su afán de escalar hasta alcanzar ser el orgullo de su madre, Matilda desarrolla en la escuela, incentivada por un concurso de ciencias, su investigación para descubrir el efecto de la radiación sobre unas semillas recién plantadas.  Luchando contra la voluntad de su madre, de obligarla a ausentarse a menudo al colegio, Matilda persiste con su objetivo y es ganadora de un lugar dentro de la final del concurso de ciencias del colegio, ante el que Beatrice se muestra reacia y temerosa al hecho de que cualquiera de sus hijas, inclusive ella misma, sea objeto de burlas de la escuela.

Luego de incesantes llamados por parte del profesor Goodman, quien se muestra preocupado por la ausencia de Matilda en varias oportunidades, y del director del colegio, Beatrice accede a presentarse en la final del concurso, también fervientemente pedido por Matilda ya que todos los padres se harían presentes, pero retrocede en el momento en que Ruth confiesa que sería objeto de desprestigios y  burlas. Matilda se corona ganadora del concurso, al que concurre solamente con Ruth, abatiendo a Jannice (Belén Marcuz), quien hace valiosa su pequeña corporalización luego de haber sido mencionada en reiteradas ocasiones, y luego de un ataque de locura de su madre, ellas se rinden ante el amor y el orgullo que las une.

La obra nos conduce, a través de lágrimas, impotencia, apagones, focos de luz, cigarrillos y ataques de locura, por una historia de revolver pasados y reproducciones internas, maltratos y amor profundo maternal. Trasluciendo el mensaje con el que Matilda gana el concurso, los efectos sobre las plantas se deben a la cercanía y la presión con que se ejerza la radiación sobre ellas. Al igual que las personas, los efectos se traducen en el amor y las acciones que se ejerzan sobre ellas.

Destacando la impecable actuación de Georgina Rey, con una puesta de escena inteligente, utilizando cada espacio del teatro de manera eficaz, gracias a Alicia Leloutre y José Escobar. Un vestuario excelentemente distintivo para cada personaje, de Cecilia Carini. Música y diseño sonoro acompañando de forma justa y acentuando sentimientos de Mirko Mescia y una iluminación dinámica y perspicaz de Agustín Alezzo y una excelente dirección de Federico Tombetti, asistido por Axel Emilien y Belén Marcuz, “El efecto de los rayos gamma sobre las caléndulas”, es una hermosa obra para reflexionar sobre los lazos familiares, sobre qué hacemos y qué estamos dispuestos a dejar de hacer. Entender que no es obligatorio reproducir el pasado, porque siempre, desde lo más profundo del amor por tu familia, está la solución a cortar un círculo vicioso de maltratos y hallar la paz que conduce a la unión.

Funciones: Sábados a las 21:30hs y Domingos 19hs.
Localidades: $ 150.- /  Estudiantes y jubilados: $ 100.- / Reservas: 4831-1538
2×1 Club La Nación
Teatro El Duende de Agustín Alezzo – Araoz 1469 – CABA

Ficha Técnica:
Elenco: Georgina Rey, Laura Grandinetti, Valentina Posleman, Eva Adonaylo y Belén Marcuz
Dirección: Federico Tombetti
Escenografía: Alicia Leloutre
Vestuario: Cecilia Carini
Música y diseño sonoro: Mirko Mescia
Iluminación: Agustín Alezzo
Diseño gráfico: Gonzalo Martinez
Fotografía: Federico Pérez
Asistente de escenografía: José Escobar
Asistentes de dirección: Axel Emilien / Belén Marcuz

El efecto de los rayos Gamma sobre las caléndulas - credito Federico Pé

Lluvia y Arcoiris en el Teatro Buenos Aires

“Lluvia y Arcoíris” de Gabriel Patolsky, cuenta una historia que transcurre en un camarín del “Bar Paris”, un bar con poco lujo, donde se realizan espectáculos de variedades.

En él, la estrella máxima del lugar, la increíble “Margo” (personaje interpretado por el gran actor Luis Podestá), un transformista, que brilla con su espectáculo y hace entretener las noches de los asistentes del lugar.

El hombre detrás de Margo, entrado en los 50 años, es una persona sufrida y descreída del amor por las situaciones que le ha tocado vivir. Amante del cine, donde las frases más relevantes e históricas del mismo, se hacen presente en la vida diaria del personaje, quien lidia pero a la vez, se entretiene, con su fiel asistente “Norman” (Federico Prado), el cual es todo lo contrario a Margo, ya que se muestra ingenuo, demasiado enamoradizo y sueña con el final feliz.

Margo, cree que el amor no es para él, que su tiempo para eso pasó, se muestra duro, hasta que irrumpe en su vida “Tim” (Diego Crevacuore), que cambiará su pensamiento y su creencia en el amor.

Esta obra transcurre en los años 90, donde la vida y el amor gay aún se veían entorpecidos.

Es de destacar el enorme trabajo que hace Luis Podestá en el rol de “Margo” con una presencia escénica impactante y diversos matices, que nos demuestra su talento actoral, con humor serio, gestos y tonalidades de voz que hacen que aplaudamos de pie.

También hay que mencionar a Federico Prado, que presenta un personaje muy correcto con momentos de humor, que complementa y realza el trabajo realizado.

La ambientación es impecable (Diseño de arte: María Maidana Corpus), contiene todo lo que se nos ocurre de un camarín, con muchas plumas y brillo, colaborando con la descripción del personaje principal con el que nos encontramos, una diva, lo mismo que hace el vestuario (realizado por el mismo actor, Luis Podestá).

El director Marcelo Roitman, realiza una muy buena puesta y logra sacar de sus actores lo mejor, dando buena vida a esta historia, que entre comedia y drama, nos hace emocionar y que, con música de Gaby Goldman, es digna de ver y disfrutar.

“Lluvia y Arcoiris” recomendada para que te entretengas todos los sábados a las 23:30hs. en el Teatro Buenos Aires (Rodriguez Peña 411).

Ficha Técnica
Autor: Gabriel Patolsky
Protagonizada por : Luis Podestá Con: Federico Prado y Diego Crevacuore
Escenografía: María Maidana Corpus
Vestuario: Luis Podestá – Julio Cesar Smith
Diseño de Iluminación: Marcelo Roitman
Fotografía, Diseño Gráfico: Fuentes2Fernandez
Música Incidental: Gaby Goldman
Producción: Patolsky y Roitman
Puesta en Escena y Dirección General: Marcelo Roitman

“El Club del Chamuyo” en el Teatro Metropolitan Citi

EL CLUB DEL CHAMUYO

El club del chamuyo

Situada en la universidad de Puber Town, la comedia nos adentra en el club de unos descorazonados púberes en plena edad de explotación emocional y sexual.

Liderados por Rodrigo Noya (de impecable actuación), serpiente fría y calculadora,  el séquito está integrado por Sebastián Francini, Federico Coates y Manuel Victoria, quienes reciben a un nuevo postulante para convertirse en miembro de este club, Bobby (interpretado por Maxi Espíndola). Este personaje llega a ellos ya que busca desesperadamente conquistar a la más mala y popular chica de la universidad, Dolores De Vergara (Chachi Telesco), pero en primera instancia hay negación para su incorporación ya que él está enamorado y la primer regla de este club es “Prohibido enamorarse”, pero Noya termina aceptándolo.

Dolores es la líder de las populares chicas de esta universidad y está acompañada por sus torpes y aprendices amigas, Micaela Vázquez y Flor Cappielo, quienes, cada una con su particular personalidad, son el ingrediente perfecto para hacernos reír con sus intervenciones.

Otro personaje a destacar y en constante crecimiento, es el de Facundo Gambandé, con apariciones alocadas, dándole ritmo y color, con sus ideas para ofrecer a los integrantes de esta universidad.

La historia es jóven y primaveral y nos centrará en el intento del nuevo miembro del club del chamuyo de convertirse en el conquistador de su amor casi imposible.
La obra tiene todos los ingredientes para renovar la comedia musical porteña gracias a sus destaques cómicos, que abundan y se muestran honestos, naturales y divertidos ante el público.

Las escenas musicales, al ritmo del pop y el rap, son pegadizas y ocurrentes (uno de los aspectos más sobresalientes, con música de Martín Della Nina), destacando la habilidad vocal de cada uno de los personajes en conjunto, resaltando la voz de Maxi Espíndola.

Es el duro trabajo de un grupo de talentos que entregan todo de sí desde el ensamble (integrado por Juani Bianchi, Augusto Buccafusco, Fran Eizaguirre, Rocío Fernández, Sol Orlandi, Martina Scigliano, José Telesco y Michelle Wiernik), que acompañan muy bien en materia de baile, dejando bien expuesto al reconocido coreógrafo Matías Napp, hasta los protagonista.

Un reconocimiento aparte merecen los dotes cómicos de Micaela Vázquez, Sebastián Francini, Federico Coates y Manuel Victoria.

La dirección de arte es un excelente logro, con identidad homogénea a la temática gracias a Tadeo Jones, acompañada por una puesta de luces (Hugo Duarte) muy bien ubicada y una dirección de actores bien centrada.

“El club del chamuyo” es una propuesta inteligente, jóven y fresca que no pierde el ritmo en ningún momento. Una muy buena opción a la hora de elegir un musical. Dirigido y Escrito por Ezequiel Sagasti, “el club del chamuyo” es un reconocimiento al talento musical nacional.

Funciones: Martes 20:30 hs en el Teatro Metropolitan Citi (Av. Corrientes 1343)
Entradas: Desde $300.
Facebook: www.facebook.com/elclubdelchamuyo
Twitter: www.twitter.com/clubdelchamuyo
Instagram: /Elclubdelchamuyo

Ficha técnica
Autoría: Ezequiel Sagasti
Actúan: Camila Bagnati, Juani Bianchi, Augusto Buccafusco, Florencia Cappiello, Federico Coates, Fran Eizaguirre, Maxi Espindola, Rocío Fernández, Sebastián Francini, Facundo Gambandé, Máximo Mayer, Valentina Montero, RodrIgo Noya, Sol Orlandi, Martina Scigliano, Chachi Telesco, José Telesco, Micaela Vazquez, Manuel Victoria, Michelle Wiernik
Diseño de vestuario: Giuliano Benedetti, Angelo Fornabaio
Diseño de luces: Hugo Duarte
Redes Sociales: Ricardo Luque
Música original: Martin Della Nina
Fotografía: Vman
Diseño gráfico: Nahuel Leandro
Asistente de producción: Camila Cinnante, Marcos Marchiori
Asistencia de dirección: Mono Roveda
Prensa: Maxi Cardaci, Noe Cardaci
Producción ejecutiva: Gastón Ares, Jimena Piccolo
Coreografía: Matías Napp
Coach Vocal: Ángeles Díaz Colodrero
Dirección artística: Tadeo Jones
Dirección: Ezequiel Sagasti