La Mujer del Don en el Teatro Beckett

Desde el primer contacto artista-espectador, el ingreso a la sala, se divisa una mujer, como si fuera una bruja o hechicera, o algún tipo de curandera, que enciende velas en una especie de altar o espacio personal de trabajos similares.

Partiendo de una impecable dramaturgia y basada en una historia real, con hechos reales, de experiencias vividas en carne propia por el personaje inspirado para caracterizar a la protagonista, nos adentramos en la crónica de una mujer que ha recibido involuntariamente un don de vida: la videncia.

Con una puesta en escena sencilla pero completa, una silla central, una tarima y cuatro reflectores, Silvina Sabater nos relata la experiencia de esta bruja desde sus comienzos, recorriendo un espacio escénico inteligente y volátil.

Comenzando por su infancia, el momento en que se le es concedido su don, atravesando el crecimiento físico y el ascenso profesional y social de la vidente, su inserción en los medios de comunicación, dentro de una elite de gente de alta sociedad, podemos sentir casi en piel el brebaje de monarquía, poder, melancolía y soledad que absorbe dicha bruja en un intento por separar su vida profesional de su vida personal. Su gran pérdida? El amor.

El amor es un punto de quiebre donde la protagonista descubre la necesidad de separar su profesión de su vida personal, que ha contaminado cada rincón íntimo y lo ha hecho parte de un ámbito oscuro, frío y solitario. Desde presentaciones en público hasta fiestas, llamados y reuniones con celebridades, nuestra vidente encuentra el amor y lo pierde gracias a los aires tóxicos que han infectado su hábitat natural.

Con una compañía versátil, por momentos perfectamente imperceptibles y, cuando se debe, acentuadamente bien ubicadas de Carolina Borca e Ignacio Francavilla, podemos apreciar de dos destacadas piezas musicales explotadas de manera ópitma y exponiendo un talento claramente visible por parte de los partners, dos diamantes expuestos de la mejor manera, también en una presentación coreográfica.

“La Mujer del Don” es una excelente puesta de una dramaturgia pensada para ser explotada de la mejor forma posible, es decir, de la forma en que lo explota este equipo de talentos conformado por Guillermo Hermida, en dirección y autoría y Juan José Barocelli en asistencia de dirección y el resto del equipo.

(Matías Chiarini – Didacalias Entretenimientos – Didascalias Critica Teatral)

La Mujer del Don – Funciones: Sábados 23hs. en el teatro Beckett (Guardia Vieja 3556)
Reservas: 4867 5185
Entrada: $180-.

Ficha Técnica:
Autor y director: Guillermo Hermida
Intérprete: Silvina Sabater
Coro: Ignacio Francavilla, Carolina Borca
Asistente de Dirección: Juan José Barocelli
Coreografía: Valeria Narváez
Vestuario: Marisol Castañeda
Escenografía: Lucila Rojo
Diseño de luces: Ricardo Sica
Fotografía: Silvina Galdi
Prensa: OCTAVIA Comunicación
Producción Ejecutiva: Sebastián Ezcurra
 

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